Entradas con la etiqueta ‘tatuajes para mujer’

Tatuajes para chicas

Domingo, 14 de noviembre de 2010

Qué opinas de Fabián de Body Hunter Tallón, en Barcelona? Tus últimos tatuajes los ha hecho él… ¿Cuáles son?
Sin palabras. Aconsejo a las chicas que sólo por ver a Fabián y a su hijo Ezequiel merece la pena ir al estudio.
En serio, es un genio.

las chicas son buenas tatuadoras tambien!

Martes, 27 de enero de 2009

Sandra viene de Valladolid, y lleva siete años entregada al noble arte de embellecer el cuerpo según los cánones más antiguos que conoce la Humanidad. Interesada desde muy jovencita en el mundo del tatuaje y el piercing, y amante de todo lo relacionado con la cultura tribal, comenzó a moverse por este ambiente, que resultó ser decisivo para su carrera profesional. «Me formé en Madrid, en el estudio de un amigo panameño, que es médico y tatuador», dice Sandra con rotundidad, y estamos de acuerdo en que un principio
como ese ofrece una sólida base para un profesional de prestigio. «Después de eso, estuve tres años trabajando en Valladolid, y aquí me tienes. Sandra está al día en lo que a cursos higiénicoanitarios sobre el piercing se refiere. También ha leído por su cuenta numerosa documentación médica a ello referida. Y por si esto fuera poco, añade: «Hablo mucho con amigos médicos y enfermeras: una de estas amigas incluso me pasa sus apuntes de clase, para que me los estudie.» Nada como informarse correctamente…
La charla deriva con rapidez hacia los clientes que la visitan, y cuáles son los
tipos de piercings que más le solicitan: (Lo usual en estos casos: lengua, ombligo, nariz y cejas. Eso es lo que más.) ¿T orejas, no? Dejamos caer que numerosos (piercers) gustan de lucirse con los anillados en las orejas. Sandra sonríe: «Pues yo no hago muchos, supongo que porque es donde menos miedo da y es más común hacérselos.

Tatuajes tribales y máscara

Miércoles, 22 de octubre de 2008

Una máscara india muy elaborada, transformada en un pequeño y estilizado tribal, casi un cincelado.

Un nuevo tribal. Este recuerda perfectamente el estilo de las representaciones de las tribus Haida de América del Norte y del Canadá. Al color negro, típico de los tribales, se le han añadido el color rojo y el blanco.

Decoraciones típicas de las tribus Haida de Norteamérica (con el añadido de los colores característicos: rojo, azul y blanco); decoraciones extraídas de los frisos mayas y aztecas (también con efectos tipo mármol, vidrio, etc.) y formas tribales asociadas a dibujos descriptivos.

Los colores

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Los colores con los que se desea enriquecer el tatuaje deben elegirse dependiendo de la tonalidad de la piel, con lo que, una vez más, la naturaleza impone sus limitaciones, aunque mínimas, a la hora de decidir lo que se quiere tatuar.

Los temas no caracterizados por un detallismo demasiado preciso son adecuados para resistir las variaciones provocadas por el tiempo. Un dragón podrá alargarse un poco, o bien engordar, pero siempre seguirá siendo igual de bello y no dará la impresión de haber sufrido deformaciones.

En la elección del color con el que realizar vuestros tatuajes es importante tener en cuenta el tono de vuestra piel. Tomemos el ejemplo de este escorpión. Una vez tatuado el contorno (fig. A), si tiene la piel clara podrá permitirse cualquiera de las realizaciones que aquí se representan. Si, por el contrario, su piel tiene un tono más oscuro, puede tatuarse en blanco y negro (fig. B) o bien con tonos cálidos de marrón (fig. C), excluyendo soluciones como los difuminados en añil (fig. D) que no resultarían brillantes, sino más bien opacos y «sucios».

Los peligros de tatuarse

Miércoles, 8 de octubre de 2008

El hecho de no observar las medidas de higiene antes indicadas, aumenta el riesgo de contraer enfermedades, no sólo del cliente, sino también de las personas que realizan el tatuaje. Con todo, el peligro de contraer una enfermedad no es algo implícito a la práctica del tatuaje, sino que depende del método de trabajo de cada tatuador, lo mismo que sucede con otras actividades conocidas, como la de dentista, médico, o esteticista. Por lo tanto, un estudio profesional que siga escrupulosamente todas las reglas de prevención y esterilización es una garantía tanto para el cliente, que en la mayoría de los casos entra en contacto con los instrumentos del tatuador, como para quien ejecuta el tatuaje. La utilización de guantes de látex es una prevención necesaria, pero no es suficiente. A menudo, los guantes de látex presentan minúsculos orificios que, aun siendo invisibles, dejan pasar la sangre de la persona sobre la que se está trabajando, aumentando de este modo el riesgo de contagio. Un tatuador no debería protegerse solamente las manos; a menudo, durante la ejecución de un tatuaje, puede lastimarse con el instrumento de tatuar o puede ensuciarse el rostro o la ropa con el color, mezclado con la sangre del tatuado. Una solución para este inconveniente podría ser la utilización de mascarillas, pero a menudo son un estorbo e impiden la visión perfecta de lo que se está haciendo. El riesgo de contraer una infección aumenta sobre todo durante la limpieza diaria cuando, además de lavar el suelo, se lavan todas las puntas utilizadas que, a continuación se colocarán en la máquina esterilizadora. Otro momento de mucho riesgo es el de desmontar la agujas utilizadas que, como ya hemos visto, se montan mediante soldadura en una barra de acero. Para separar una aguja de la barra puede precederse de varias formas. Por ejemplo, se pueden sumergir las agujas en una cocción que contenga un baño de estaño fundido a altísima temperatura. Este proceso desprende las agujas de la barra y las envuelve, de manera que pueden tirarse sin riesgos. Es fácil comprender el peligro de esta operación; en efecto, al deber manejar un gran números de agujas infectadas, el tatuador deberá tener mucho cuidado para no lastimarse. Después de haber desmontado todas las barras, se lavan todas juntas cuidadosamente en la lavadora de ultrasonidos y se desinfectan en el autoclave, de manera que estén preparadas para que se les monten nuevas agujas. A continuación, se vuelve a lavar y esterilizar todo el conjunto antes de empaquetar el producto final y conservarlo estéril hasta el momento de la próxima utilización.

¿Se pueden quitar los tatuajes?

Miércoles, 8 de octubre de 2008

El tatuaje, en principio, es una práctica irreversible.
Desde siempre se han llevado a cabo estudios para lograr eliminar totalmente los tatuajes no deseados.
Existen técnicas científicas, realizadas en las clínicas o en los ambulatorios y prácticas experimentales «hechas en casa», que además de ser inútiles, provocan en la mayoría de los casos graves daños en la epidermis. El hecho de eliminar un tatuaje se puede afrontar desde dos puntos de vista, uno de orden estrictamente práctico y otro orientado hacia una opinión más filosófica y personal.

¿Qué se entiende por quitarse un tatuaje? Respondiendo de la manera más lógica, se considera que un tatuaje ha sido eliminado cuando la parte de la epidermis tratada vuelve a tener sus condiciones originales tras un período de curación más o menos largo. Entonces, será imposible distinguir en qué parte del cuerpo estuvo presente el tatuaje. A este respecto, y sin pretender afirmar la imposibilidad de eliminar los tatuajes, no se tienen pruebas de que se hayan dado estas condiciones. Se emplean diversos métodos para quitar los tatuajes:
— la dermoabrasión: consiste en raspar las diferentes capas de epidermis de la zona tatuada para quitar, junto con la piel, el pigmento coloreado que forma el tatuaje;
— la cirugía plástica: es similar a cualquier operación estética realizada según este procedimiento;
— el láser: permite quitar el tatuaje del mismo modo que se hace para los lunares y otras marcas antiestéticas.
Muchas de las personas que se han realizado estas operaciones, acuden después a centros especializados con la esperanza de cubrir con un nuevo tatuaje las cicatrices, más o menos vistosas y desagradables, que les habían quedado después de la intervención y que no se habían atenuado en absoluto con el paso de los años.
Por lo tanto, sin excluir a priori la posibilidad de conseguir buenos resultados recurriendo a tales intervenciones, se debe tener presente que es muy difícil, por no decir imposible, eliminar un tatuaje sin dejar quemaduras y cicatrices. Además, en algunos casos, bajo estas marcas es posible que sigan apareciendo todavía señales visibles del dibujo.
Por ello, es necesario que la decisión de tatuarse se tome con absoluta certeza, poniendo mucha atención en el tema y el autor que se elige.