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Tatuajes tatuadores

Miércoles, 11 de noviembre de 2009

Tatuajes tatuadores
Con el tiempo, estos estilos artísticos se fundieron en uno más armonioso, que valoraba mucho la representación realista y detallada de lo natural.
Las habilidades caligráficas básicas se convertían en técnicas de pintura que equilibraban trazo y sombra. El uso de un sentido decisivo de la “línea” siempre ha sido una parte muy importante de esta disciplina, y el dibujarla no es tarea sencilla.

Expo tatuaje

Jueves, 16 de julio de 2009

Mi esposa y yo quisiéramos agradecer y todo su personal el que nos escogieran como ganadores del premio. Cuando me suscribí, marqué el recuadro para participar en el sorteo. Nunca he ganado ningún premio, creía que a lo sumo me había tocado una camiseta, y me quedé de piedra cuando se me comunicó.

Las posibles deformaciones de un tatuaje con el tiempo

Miércoles, 8 de octubre de 2008

El tribal es el tema más adecuado, si tiene miedo de que con el tiempo su constitución sufra grandes variaciones que provoquen una deformación.

El cuerpo humano está sujeto a cambios con el paso del tiempo: envejecimiento, engorde o adelgazamiento, aumento o disminución del tono muscular, etc.
Por esta razón, es preferible evitar tatuarse las partes del cuerpo con más «riesgo» (el vientre, los glúteos, las caderas y el seno), porque con los años el tatuaje podría deformarse. En el caso de que desee tatuarse precisamente en estas zonas, es aconsejable que renuncie a dibujos descriptivos o simétricos, escogiendo en su lugar algún tribal o algún dibujo de tema abstracto, cuya deformación a lo largo del tiempo* será mucho menos perceptible. Por otra parte, por lo que respecta a la posibilidad de variaciones anatómicas, como el cambio del tono muscular, aconsejamos prudencia. Si usted piensa emprender una actividad que comporte un considerable desarrollo físico, no se precipite. Encargue su tatuaje cuando haya alcanzado la condición física que deseaba. En cualquier caso, se debe tener en cuenta que los músculos tienden a la relajación, incluso los músculos bien desarrollados. Por ello, una vez haya cesado la actividad física, es mejor evitar los dibujos que, aunque con leves deformaciones, pudieran llegar a estropearse, por ejemplo los rostros frontales o las estructuras arquitectónicas con líneas paralelas o verticales.

Los peligros de tatuarse

Miércoles, 8 de octubre de 2008

El hecho de no observar las medidas de higiene antes indicadas, aumenta el riesgo de contraer enfermedades, no sólo del cliente, sino también de las personas que realizan el tatuaje. Con todo, el peligro de contraer una enfermedad no es algo implícito a la práctica del tatuaje, sino que depende del método de trabajo de cada tatuador, lo mismo que sucede con otras actividades conocidas, como la de dentista, médico, o esteticista. Por lo tanto, un estudio profesional que siga escrupulosamente todas las reglas de prevención y esterilización es una garantía tanto para el cliente, que en la mayoría de los casos entra en contacto con los instrumentos del tatuador, como para quien ejecuta el tatuaje. La utilización de guantes de látex es una prevención necesaria, pero no es suficiente. A menudo, los guantes de látex presentan minúsculos orificios que, aun siendo invisibles, dejan pasar la sangre de la persona sobre la que se está trabajando, aumentando de este modo el riesgo de contagio. Un tatuador no debería protegerse solamente las manos; a menudo, durante la ejecución de un tatuaje, puede lastimarse con el instrumento de tatuar o puede ensuciarse el rostro o la ropa con el color, mezclado con la sangre del tatuado. Una solución para este inconveniente podría ser la utilización de mascarillas, pero a menudo son un estorbo e impiden la visión perfecta de lo que se está haciendo. El riesgo de contraer una infección aumenta sobre todo durante la limpieza diaria cuando, además de lavar el suelo, se lavan todas las puntas utilizadas que, a continuación se colocarán en la máquina esterilizadora. Otro momento de mucho riesgo es el de desmontar la agujas utilizadas que, como ya hemos visto, se montan mediante soldadura en una barra de acero. Para separar una aguja de la barra puede precederse de varias formas. Por ejemplo, se pueden sumergir las agujas en una cocción que contenga un baño de estaño fundido a altísima temperatura. Este proceso desprende las agujas de la barra y las envuelve, de manera que pueden tirarse sin riesgos. Es fácil comprender el peligro de esta operación; en efecto, al deber manejar un gran números de agujas infectadas, el tatuador deberá tener mucho cuidado para no lastimarse. Después de haber desmontado todas las barras, se lavan todas juntas cuidadosamente en la lavadora de ultrasonidos y se desinfectan en el autoclave, de manera que estén preparadas para que se les monten nuevas agujas. A continuación, se vuelve a lavar y esterilizar todo el conjunto antes de empaquetar el producto final y conservarlo estéril hasta el momento de la próxima utilización.

¿Se pueden quitar los tatuajes?

Miércoles, 8 de octubre de 2008

El tatuaje, en principio, es una práctica irreversible.
Desde siempre se han llevado a cabo estudios para lograr eliminar totalmente los tatuajes no deseados.
Existen técnicas científicas, realizadas en las clínicas o en los ambulatorios y prácticas experimentales «hechas en casa», que además de ser inútiles, provocan en la mayoría de los casos graves daños en la epidermis. El hecho de eliminar un tatuaje se puede afrontar desde dos puntos de vista, uno de orden estrictamente práctico y otro orientado hacia una opinión más filosófica y personal.

¿Qué se entiende por quitarse un tatuaje? Respondiendo de la manera más lógica, se considera que un tatuaje ha sido eliminado cuando la parte de la epidermis tratada vuelve a tener sus condiciones originales tras un período de curación más o menos largo. Entonces, será imposible distinguir en qué parte del cuerpo estuvo presente el tatuaje. A este respecto, y sin pretender afirmar la imposibilidad de eliminar los tatuajes, no se tienen pruebas de que se hayan dado estas condiciones. Se emplean diversos métodos para quitar los tatuajes:
— la dermoabrasión: consiste en raspar las diferentes capas de epidermis de la zona tatuada para quitar, junto con la piel, el pigmento coloreado que forma el tatuaje;
— la cirugía plástica: es similar a cualquier operación estética realizada según este procedimiento;
— el láser: permite quitar el tatuaje del mismo modo que se hace para los lunares y otras marcas antiestéticas.
Muchas de las personas que se han realizado estas operaciones, acuden después a centros especializados con la esperanza de cubrir con un nuevo tatuaje las cicatrices, más o menos vistosas y desagradables, que les habían quedado después de la intervención y que no se habían atenuado en absoluto con el paso de los años.
Por lo tanto, sin excluir a priori la posibilidad de conseguir buenos resultados recurriendo a tales intervenciones, se debe tener presente que es muy difícil, por no decir imposible, eliminar un tatuaje sin dejar quemaduras y cicatrices. Además, en algunos casos, bajo estas marcas es posible que sigan apareciendo todavía señales visibles del dibujo.
Por ello, es necesario que la decisión de tatuarse se tome con absoluta certeza, poniendo mucha atención en el tema y el autor que se elige.