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Tatuajes

Martes, 14 de octubre de 2008

Es más, aun siendo firmes determinadas reglas técnicas, el camino está abierto al nacimiento de nuevas interpretaciones.
De todos modos, para ofrecer cierta claridad, existen determinadas clasificaciones que definen las diferentes soluciones estilísticas.

Los procedimientos de prevención y de esterilización en un estudio profesional

Miércoles, 8 de octubre de 2008

He aquí algunas precauciones para evitar contraer una infección:
la aguja, formada por un número variable de agujas sólidamente unidas en una barra de acero; debe ser de un solo uso, ya que es imposible esterilizarla a altas temperaturas ya que la soldadura no lo soportaría y la aguja quedaría, de todos modos, inutilizable (si el virus del sida es bastante débil, el del tifus sobrevive hasta los 140 °C). Además, incluso cuando se utilizan otros métodos válidos de esterilización, tipo autoclave (aparato esterilizador de presión que destruye gérmenes patógenos a elevadas temperaturas) o rayos gamma, después de la primera utilización la aguja suele quedar despuntada y estropeada, es decir, inservible;

la punta, es la parte del instrumento por la que se mueve la aguja, debe ser de acero y no de otros metales oxidables, dado que los microfragmentos provocados por el rozamiento de la aguja podrían ser dañinos si llegasen a penetrar bajo la piel. La punta debe cambiarse después de cada intervención y, a continuación, debe ser esterilizada (lavado en lavadoras de ultrasonidos para extraerle cualquier pequeña incrustación de color, sangre y vaselina y esterilizada con autoclave, estufa en seco y altas temperaturas, de aproximadamente 180 °C, o rayos gamma) antes de volver a ser utilizada con otro individuo;

Las motivaciones de una elección

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Espada y rosa. Guerra y amor. Un tema muy común en el mundo del tatuaje.

No creemos que sea exagerado decir que llevar un tatuaje es una gran responsabilidad. Son diferentes las motivaciones que empujan a una persona a llevar para siempre una imagen impresa en el cuerpo, y todas ellas son respetables si se han valorado con reflexión y convicción. La causa más simple e inmediata puede ser la del puro placer estético: amar las cosas bellas y las obras de arte puede incitar al deseo de convertir el propio cuerpo en un soporte directo del genio artístico de un determinado autor. Ciertamente, eso significa tener plena confianza en el tatuador que debe decorarle y, sobre todo, tener el deseo de colaborar en una bella creación que pasará para siempre a formar parte de su vida. Es conveniente recordar que un tatuador profesional tiene seguramente más experiencia que usted y, por lo tanto, puede ayudarle y aconsejarle sobre todo por lo que respecta a las soluciones técnicas y artísticas, que normalmente escapan del dominio del gran público, para un buen acabado de un trabajo. Cuando el resultado final de un tatuaje es el esperado, el que coincide con los primeros bocetos, el primero en experimentar una gran satisfacción es el propio tatuador. Es precisamente por esto que los tatuadores prefieren realizar especialmente tatuajes personales y exclusivos, nacidos del entendimiento y la relación con la persona que ha decidido confiar en él.