Entradas con la etiqueta ‘tatuajes famosos’

Tatuajes galeria

Domingo, 21 de junio de 2009

Mi madre siempre dice que tengo dos lados muy distintos, que no tengo término medio.
¿Y como reaccionó su madre ante tanta tinta? Sonríe de oreja a oreja: A partir del séptimo, le pareció bien. Pero antes de eso, le dijo que si volvía a posar una sola aguja sobre mí, le clavaría otra en el ojo. Era broma, claro está, se llevan muy bien los dos. Y ahora, cuando estoy con mi madre y sus amigas, me evanta la camiseta y las mangas para que  todos vean  mis tatuajes.

Tecnica del tatuaje

Domingo, 31 de mayo de 2009

Años después, ya con más experiencia, opté por darle mas importancia al espado, buscando las máximas garantías de higiene. Ya en la zona de Palo (Málaga), se unió a mi equipo Mariló Fernández, que en su momento era pintora realista: lo más curioso es que, en estos momentos, es la cabeza visible de Taltoo Stone. Con ella llegó la superación y la creatividad, ya que destaca con su estilo único dentro del realismo, arte nuevo y vanguardista técnica del tatuaje.

Elección del estudio

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Una vez que se ha tomado la decisión de tatuarse definitivamente, se presenta el principal problema: la elección del estudio con garantías para realizar un bonito tatuaje sin correr el riesgo de contraer enfermedades más o menos graves (hongos en la piel, herpes, tifus, hepatitis, SIDA). El tatuaje es una práctica que comporta la introducción de pigmentos bajo la piel mediante agujas, por lo que, en consecuencia, es posible que se verifique una salida de sangre, aunque sea en cantidades mínimas. En cualquier caso siempre se produce una contaminación del material utilizado para cada persona. Obviamente, esto nos lleva a considerar el problema higiénico y las técnicas de esterilización y de prevención necesarias en un estudio de tatuaje. Para que no se transmita ninguna enfermedad es necesario que ningún instrumento utilizado para tatuar a una persona se utilice para otra. Profundizando en este tema, la primera observación obligada es que, para considerar el estado higiénico de un estudio, son muchos los instrumentos que se deben examinar y no sólo las agujas, como piensan muchas personas.

EL TATUAJE MODERNO EN ESPAÑA

Miércoles, 8 de octubre de 2008

En España, se puede empezar a hablar de tatuaje y de tatuadores modernos alrededor de los años sesenta y setenta. Como en cualquier país, esta actividad comenzó en las zonas portuarias, donde se tatuaban marineros pero también personas adineradas que disponían de embarcación y que, de alguna forma, estaban ligadas a la tradición marinera. A finales de los años setenta y principios de los ochenta, el fenómeno se difundió todavía más, de manera especial entre las clases medias altas, con el nacimiento de una cultura alternativa que consideraba el tatuaje como una forma de extravagancia y transgresión.
En ese período, el restringido cambio de temas de elección, y las técnicas de tatuaje todavía no perfeccionadas, provocaron que el acto de tatuarse fuese un fin en sí mismo, a menudo privado de una elección cautelosa del dibujo, siempre dependiendo del gusto o de la personalidad del propio artista.
En los años ochenta, bajo el impulso de la cultura punk, heavy, rocker y de otras nuevas tendencias los jóvenes empezaron a interesarse por el tatuaje, y algunos ya lucían trabajos realizados en el extranjero.
En la actualidad, el tatuaje está completamente aceptado, formando parte de la vida de muchas personas y ocupando espacios cada vez mayores en la sociedad, a través de los medios de comunicación, los desfiles de moda, etc.

Otras veces se tintaba la aguja con el color antes de proceder a la perforación de la piel. El dibujo era trazado a mano alzada sobre la piel antes de proceder al tatuaje, o bien se realizaba directamente con la aguja y el color. Dada la situación se utilizaban las sustancias colorantes más fáciles de encontrar: negro de humo, carbón pulverizado, polvo de ladrillo, papel quemado o pólvora de munición. Todavía hoy, se recurre a muchas de estas técnicas en las prisiones, donde la costumbre de tatuarse sigue estando vigente.