Entradas con la etiqueta ‘tatuajes egipcios’

Tatuajes geishas

Domingo, 13 de septiembre de 2009

Aunque el Japón tenía un sistema feudal y el poder del hombre no podía ser cuestionado, tuvieron éxito en hacer avanzar sus propios intereses. Quedaron libres de la esclavitud del matrimonio, y supongo que trabajaron de manera independiente como artistas e intérpretes…

Tatuajes egipcios

Jueves, 10 de septiembre de 2009

Estaba muy metida en la cultura egipcia en aquel momento de mi vida. Y, honestamente, no pensé demasiado cuando me lo hice. Mi mentalidad por aquel entonces era la mínima de “quiero un tatú”. Era más joven, y también más fea y aburrida.

Tatuajes de soles

Sábado, 4 de julio de 2009

Les invitó formalmente al banquete que tendría efecto el viernes por la noche. En dicho evento,  conoció a Friday Jones, la artista con la que decidió tatuarse al día siguiente. Helen estaba pensando en un “cover-up”, pero no sabía qué imagen utilizar.

Dios Sebek tatuado en la pierna

Jueves, 11 de diciembre de 2008

En la parte de debajo de mi pierna derecha está el dios Sebek, y una escena que representa al dios Anubis. Mi último tatuaje no tiene nada de egipcio: es una cruz medieval, que representa al Sagrado Corazón de Jesús coronado, con sus símbolos asociados. Este tatuaje es muy importante, simbólicamente, por su posición como el más alto de todos mis tatuajes… con lo que aplasta el significado pagano de todos los otros, ya que los tengo para demostrar mi pasión por esa cultura y no mi creencia en sus dioses.  En mi espalda voy a representar la coronación de Ramsés II, dejándole al que me la haga una mayor libertad artística en el uso de los colores. Me lo hará Serge, y espero pasar largas y buenas horas con él.
A la gente que empieza a tatuarse yo le aconsejaría que fuese más personal, y que eligiese temas más importantes para ellos que los que se hallan en los libros de flash de los tatuadores. Es una elección que hay que hacer con mucho cuidado. Y el tatua-dor está para aconsejarle a uno, colaborar, y decorarle el cuerpo de un modo armonioso con elecciones hermosas, bien realizadas y con higiene. A mí, el tatuaje me cambió la vida para mejor, y ahora me encanta enseñar mis bellos trabajos. El 31 de mayo del año 2002, recibí el sacramento de la confirmación: antes de regresar a la abadía, y convertirme en un monje, contraté una larga estancia de tres semanas en un magnífico circuito por todos los lugares de Egipto que tan bien conocía por mis libros. Pero ningún libro, ninguna foto, ninguna película puede mostrar la ilimitada belleza del arte egipcio del tiempo de los faraones.

La importancia de estar relajados al tatuarse

Martes, 2 de diciembre de 2008

El mejor modo para sentir el mínimo dolor es el de mantener durante la ejecución del tatuaje los músculos muy relajados: por este motivo, es muy importante llegar al día de la sesión perfectamente relajados. Además el estrés personal incide tanto en el dolor como en la facilidad de adherencia del color en la ejecución de un trabajo. Por lo tanto, sería aconsejable evitar tatuarse en períodos de gran nerviosismo. Esto es válido de manera especial para las mujeres en el período menstrual, ya que influye en la sensibilidad y sobre todo en la rigidez de la piel.
Otra precaución es la de no beber nada de alcohol desde la tarde anterior a la sesión: la presencia del alcohol hace que la sangre sea más líquida y esto conlleva que se sangre más abundantemente en la parte que se está tatuando. Dado que la sangre al salir se lleva parte del color que se ha colocado, el tatuador deberá insistir más en la parte a tatuar, con una mayor pérdida de tiempo y más dolor para la persona que se tatúa.

Retratos en tatuajes

Viernes, 21 de noviembre de 2008

Un espléndido retrato, una foto en blanco y negro.

Son retratos de personas reales: cantantes, actores, madres, padres, hijos y esposas, realizados en blanco y negro o en colores, de manera que dan la impresión de ser una fotografía sobre la piel

Tatuajes Blanco y negro

Miércoles, 29 de octubre de 2008

Cualquier tema puede realizarse en blanco y negro, es decir, con un contorno y un difuminado.
Las limitaciones dependen de las dimensiones del dibujo: una aceituna, una mariposa o cualquier otro tatuaje muy pequeño no deja espacio al juego de los difuminados en blanco y negro y, por lo tanto, no es apropiado para ello. Por esta razón, los temas más típicos realizados en blanco y negro suelen ser muy grandes y se inspiran en ilustraciones fantásticas, como dragones y guerreros bárbaros, o bien en la iconografía como las calaveras y los demonios, que se llevan bien con el acabado dark del blanco y negro.

Sus propios tatuajes

Martes, 14 de octubre de 2008

Una vez acabado el dibujo, el tatuador le explicará qué debe hacer para cuidar el tatuaje y para que se mantenga en las mejores condiciones; su cuidado es tan importante como la realización. Cada tatuador, según la manera en que ha trabajado, recurre a diferentes cuidados; por lo tanto, es muy importante que siga siempre sus consejos.
En cualquier caso, la curación se realiza en un tiempo más bien breve (aproximadamente unos 10 días), pasado el cual la parte tatuada no requiere ningún otro tipo de cuidado. Es muy difícil que el tatuaje se estropee, a menos que se trate de heridas tan profundas como para que puedan dejar una cicatriz permanente. El único recurso que deberéis adoptar siempre en el caso de un tatuaje en colores es el de protegerlo del sol, para evitar que se estropeen los colores.

El tatuaje en España

Miércoles, 8 de octubre de 2008

No hace demasiado tiempo que el tatuaje ha entrado a formar parte, en España, de las costumbres y de los hábitos de muchas personas, habiendo llegado en la actualidad a convertirse en una moda, poco valorada desde muchos puntos de vista.
El desarrollo de esta práctica en nuestro país ha sido relativamente lenta respecto al resto de países de Europa, si se excluyen Italia, Portugal y Grecia.
Las razones de este retraso deben buscarse en la desconfianza y en el prejuicio que desde las últimas décadas del siglo xix han desacreditado este arte, definido por contra casi como una «práctica oscura».
De todos modos, se debe destacar que posiblemente quienes se tatuaban en aquel período eran los primeros en no considerar su gesto como una expresión artística, profundamente íntima y espiritual.
A finales del siglo xix el número de personas que se tatuaban en España era reducido, y, de manera mucho más marcada que en el resto de Europa. Por otra parte, la clase social de las personas que se sometían a esta práctica era de carácter marginal.

Los viajes al otro lado del océano

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Es el momento en que Europa se abre al descubrimiento y a la exploración de tierras lejanas, de pueblos desconocidos y misteriosos, por lo tanto, inevitablemente, al enfrentamiento con civilizaciones y culturas diferentes. Los viajes y las expediciones fueron abundantes y en igual medida que las influencias culturales traídas a Europa por las tripulaciones que en ellas participaron.

Asimismo, también empezaron a llegar al viejo continente expresiones tangibles de los misterios de ultramar y, de este modo, hicieron aparición en Europa algunos príncipes de las poblaciones de las nuevas tierras: el más famoso fue el príncipe tahitiano Omai. Estos personajes estaban tatuados y suscitaron una auténtica conmoción en la sociedad europea, hasta el punto de convertirse en verdaderos fenómenos sociales en las cortes y salones de la nobleza. Cuando en 1760 el capitán Cook llegó a Tahití con su navio Endeavour, los oficiales y la tripulación quedaron profunda y agradablemente impresionados por la felicidad de la población de la isla, próspera y en absoluto violenta, hasta el punto que, al regresar hablaron de ella como de la isla «Utopía», exhortando un acercamiento del frenético estilo de vida europeo al más relajado de la comunidad tahitiana. Los indígenas con los que aquellos habían entrado en contacto, y que tanto les habían impresionado, estaban abundantemente tatuados al estilo tribal tahitiano, de manera que bastantes marineros e incluso muchos oficiales se hicieron tatuar, como si quisieran llevarse a casa un poco de aquella armonía.
Lo mismo sucedió con otras tripulaciones y el tatuaje se ganó en la cultura europea un nombre que evocaba aquel mundo de ensueño representado por la isla de Tahití. De hecho, en tahitiano el tatuaje se llamaba tau-tau, sonido ono-matopéyico que imitaba a la perfección el sonido de los pequeños martillos que se empleaban como instrumento para tatuarse los habitantes de aquella comunidad. Es muy importante subrayar que, contrariamente a los prejuicios y a la desconfianza que se extenderán a continuación por Europa con motivo de esta práctica, considerada «de salvajes», el tatuaje, asociado a la isla de Tahití, fue bien aceptado en un primer momento como símbolo del acercamiento entre dos grandes culturas.