Entradas con la etiqueta ‘tatuajes de flor’

Tribal de ojo

Martes, 21 de octubre de 2008

Un ojo de color turquesa, como un relámpago de luz en el negro profundo del tribal.

Una estrella alpina, flor insólita y original; resalta su simplicidad en el fondo del tribal. Diversos estilos se reúnen en este tatuaje: el dragón japonés y el tribal clásico de estilo Haida.

Tatuajes Tribales

Martes, 21 de octubre de 2008

Un nuevo tribal. Este recuerda perfectamente el estilo de las representaciones de las tribus Haida de América del Norte y del Canadá. Al color negro, típico de los tribales, se le han añadido el color rojo y el blanco.

Decoraciones típicas de las tribus Haida de Norteamérica (con el añadido de los colores característicos: rojo, azul y blanco); decoraciones extraídas de los frisos mayas y aztecas (también con efectos tipo mármol, vidrio, etc.) y formas tribales asociadas a dibujos descriptivos.

Tatuajes

Martes, 14 de octubre de 2008

En un primer momento, un tema puede realizarse en blanco y negro y después puede ser coloreado. Esto os permitirá, por ejemplo, «refrescar» y hacer que sea diferente un tatuaje que anteriormente habíais decidido dejar en blanco y negro. Un consejo: si está satisfecho del trabajo, recurra al mismo tatuador para cualquier añadido o modificación. De hecho, cada tatuaje es una pieza de autor, ya ningún tatuador le gusta meter las manos en tatuajes que no son suyos, a menos que sean antiestéticos y se deban cubrir…

Las coberturas

Miércoles, 8 de octubre de 2008

He aquí algunos ejemplos de coberturas. Imaginemos que la figura A es un viejo tatuaje que se debe cubrir. Una cobertura realizada con colores no hará desaparecer del todo el viejo tatuaje, ya que el negro es más fuerte que los demás colores y se verá siempre por debajo de ellos. Este efecto puede ser inmediato o darse a los pocos meses (fig. B). Por lo tanto, para cubrir perfectamente un antiguo tatuaje, es necesario utilizar el color negro y son varias las posibles soluciones, que se deberán estudiar a fondo cada vez según aquello que se desee cubrir. Un sencillo tribal (fig. C), un tribal unido a un dibujo coloreado (fig. D), o bien, con un poco de suerte, un dibujo en blanco y negro en cuyos sombreados se hace desaparecer el viejo trabajo.

Puede suceder que alguien se pueda arrepentir no del hecho de estar tatuado, sino más bien del dibujo elegido, sobre todo si algún tatuador poco profesional ha realizado un trabajo estéticamente discutible.
Dado que es prácticamente imposible quitar con éxito un tatuaje, sólo queda la posibilidad de cubrir el antiguo dibujo con uno nuevo. Pero realizar una cobertura no es una cosa tan sencilla, ya que, de hecho, no se puede escoger cualquier dibujo y tatuarlo en la zona ya ocupada por el viejo tatuaje. Veamos por qué.

Historia del tatuaje

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Dos ejemplos del estilo maorí. En el primer dibujo vemos el retrato de un guerrero maorí con la cara completamente tatuada. El segundo dibujo (a la derecha) es una representación estilizada de un tatuaje del mismo estilo.

En Japón, y también en algunos países norteafricanos, las puntas, que hoy en día se forman por agujas, se fijan en una vara de madera que se empuja a mano bajo la piel. Por lo tanto, numerosas y diferentes técnicas que, por su inmediatez y su capacidad de aprovechar objetos cotidianos, podrían haber sido descubiertas sin más por casualidad. Por el contrario, no son en absoluto casuales los diferentes tipos de decoración que cada población ha elegido y convertido en características a lo largo de los siglos. Puntos y líneas en el antiguo Egipto, en Perú y en Puntos y líneas en el antiguo Egipto, en Perú y en las poblaciones islámicas; estilizaciones geométricas en forma de cuadrados y triángulos en la Polinesia; espirales faciales cinceladas en los maorís; cuadrados muy coloreados por todo el cuerpo entre los japoneses; decoraciones de grandes manchas negras en Borneo; escarificaciones en relieve entre las poblaciones de piel oscura. En definitiva, similares motivaciones, como la religión y, en cualquier caso, la diferenciación del propio cuerpo, han llevado a expresiones peculiares para cada cultura, para cada civilización, para cada pequeño mundo. Otro obstáculo para el conocimiento sistemático de la historia de este peculiar arte, deriva del hecho de que no han sido muchos los historiadores que se han dedicado a llevar a cabo una investigación seria sobre el tatuaje, sobre su descubrimiento y sobre su evolución. De hecho, sólo desde hace unos pocos años algunos estudiosos, sobre todo antropólogos y tatuadores, conducidos por el interés personal, se han dedicado al estudio de los orígenes de la decoración corporal, que no comprende sólo el tatuaje.