Entradas con la etiqueta ‘tatuajes de angeles’

Tatuajes de angeles

Domingo, 14 de marzo de 2010

¿Cómo es tener un estudio de tatuaje en un lugar tan pequeño como Sweetwater? “No todo el mundo en el pueblo lleva un tatuaje de angeles en su suerpo pero cada vez se hace algo más popular.

Angel tatuado en el Brazo

Sábado, 4 de abril de 2009

El novio de Julie, Will Bevan, de “Independent Ink“, tatuó el ángel de su brazo izquierdo, y la serpiente de la pantorrilla izquierda. Su brazo derecho es un “collage” de Bugs (Londres) y una geisha a cargo de Marcus Kuhr (New Hampshire). Martin Lancaster -ex “Oíd City Tattoo”- hizo el diseño del muslo izquierdo, y Jeff Zuck es responsable de la rosa del otro muslo.
El único tema al que Julie le es fiel a la hora de tatuarse es que tenga color… mucho, si puede ser. “Me encantan los colores. Como que soy muy pálida, y nunca tomo el sol, creo que resaltan más.”
Julie se ha hecho gran parte de sus trabajos en convenciones. Pero en los últimos tiempos la vida doméstica la ha tenido muy atareada. “Me he comprado una casa, lo que me tiene un poco alejada de las convenciones. Ahora mismo me muero de ganas de tatuarme. Llevo más de dos años sin pincharme. Pero Will me ha prometido que me hará uno por mi cumpleaños.”

Tatuajes Religiosos y tatuadores

Jueves, 11 de diciembre de 2008

Siento que ni siquiera he arañado la superficie de esta forma artística, que hay aún mucho más que aprender. Y eso está muy bien, porque estoy en esto de por vida. Me he comprometido, y voy a estar
haciendo esto mientras sea capaz, física y mentalmente, de hacer un buen tatuaje. Pero, si un día dejo de mejorar, ése será el momento de dejar de tatuar.”
Este tatuador afirma que ve el tatuaje como una especie de religión, y a los tatuadores como los chamanes modernos: capaces de cambiar la percepción de la gente acerca de sí misma y de su vida, a través del arte en la piel. “Los tatuajes cambian la vida de la gente. Y ésa es una gran responsabilidad: si haces el tatuaje bien, van a estar mirándoselo cada día, vivirán con él, se lo enseñarán a sus nietos… van a morir con ese tatuaje”, reflexiona el tatuador. “Quiero que cada uno de mis clientes pueda mirarse el tatuaje mañana, dentro de diez años, o de cincuenta, y sentirse a gusto con la imagen, y con la experiencia que tuvo mientras se lo estaban haciendo. La magia está en la imagen y en los recuerdos.