Entradas con la etiqueta ‘tatuajes celtas’

Tatuaje celta

Jueves, 8 de octubre de 2009

La comunidad del tatuaje ha crecido para incluir artistas de talento de todo el mundo, ansiosos de utilizar sus impulsos creativos para explorar nuevas imágenes y estilos. En la actualidad, los diseños abarcan un amplio espectro, desde las tradiciones de la cultura céltica europea a los temas militares y marinos norteamericanos, o los diseños tribales del Pacífico, las imágenes clásicas del “horimono” japonés o la muy gráfica New School. El proceso de invención en marcha anima al arte a seguir en movimiento y expansión.

No todas las personas pueden tatuarse

Martes, 2 de diciembre de 2008

Existen personas que no pueden hacerse tatuar por problemas de enfermedades concretas. Entre ellos se destacan los hemofílicos, para quienes, dada la escasa capacidad de coagular de su sangre, un herida por minúscula que sea es muy peligrosa, incluso la causada por la aguja de tatuar.
Otra categoría es la de las personas que llevan un marcapasos.
Esto es debido al hecho de que las bobinas que permiten el funcionamiento del instrumento utilizado para el tatuaje crean un campo magnético bastante fuerte, que podría interferir el funcionamiento del marcapasos, con consecuencias obviamente muy graves.
Además, la práctica del tatuaje crea graves problemas a los epilépticos, dado que desencadena las crisis típicas de esta enfermedad. Son muchos los casos en los que se debe tener mucha precaución.
Por ejemplo, en el caso de las enfermedades de la piel, como hongos o herpes, es oportuno evitar tatuarse hasta que la epidermis esté completamente curada.
Sin embargo, las personas seropositivas o portadores de hepatitis pueden tatuarse. Obviamente, la condición necesaria es que el estudio elegido por estas personas cumpla rigurosamente todas las reglas de esterilización y de prevención. De esta manera, se garantiza la seguridad de todos: la de quienes dada su enfermedad están en mayor riesgo de ser atacados por las bacterias y la de las personas que se tatuarán después de él. Es importante subrayar la importancia del material desechable, gracias al cual otras personas y el propio tatuador no entrarán en contacto con nada de lo que haya sido tocado por la persona enferma.
Un tema muy truculento dibujado aprovechando sabiamente los juegos de los difuminados en blanco y negro.

Tatuajes artisticos

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Menos frecuentes eran los tatuajes como símbolo de pertenencia y de identificación (sobre todo entre los soldados), como recuerdo o como señal de una determinada posición política o jerárquica.
Sólo más tarde hicieron aparición en la lista de los temas más demandados los relacionados con el amor, con la fidelidad y los eróticos. Hacia finales del siglo xix, se produce la mayor difusión del tatuaje. Aunque, la máxima acogida tenía lugar todavía entre las clases bajas (obreros, jornaleros y artesanos), que solían tatuarse temas de su profesión, también tuvo una difusión considerable entre las clases altas, en su mayoría nobles excéntricos, de entre los cuales podemos mencionar a Eduardo VIII y al zar Nicolás.
En esta época el interés hacia el tatuaje fue en aumento. Todo ello puede confirmarse incluso por el hecho de que, en ese período, se difundio la costumbre de exponer personajes tatuados como atracción en las ferias y en los circos, los cuales consiguieron alcanzar un gran éxito de público.
Entre los primeros grandes tatuadores pertenecientes a este período podemos destacar al japonés Hory Chyo, que ya en 1860 poseía un taller en Tokio con muchos ayudantes y aprendices. Era muy famoso y considerado especialmente entre los oficiales de marina europeos. Sutherland McDonald, un alumno suyo, tatuaba según la técnica japonesa aprendida de su maestro y tenía un estudio en Picadilly Circus, en Londres.
En aquella época, en América los estudios de tatuajes estaban presentes en todos los puertos y el tatuador más reconocido fue Lewis Albert de Brooklyn.

Tatuaje dragon

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Un típico dragón oriental se agita por los hombros y el pecho. Este dibujo, realizado con colores muy vivos, es característico en la cultura del tatuaje.
Un tatuaje feo es algo que desfigura para siempre a la persona que lo lleva. Algunas veces, un tatuador profesional puede intervenir para taparlo con otro trabajo pero, en cualquier caso, su dibujo estará condicionado por el precedente. El problema estético no es el más grave; de hecho, se debe considerar que el tatuaje, si no se ha realizado observando las más rigurosas normas higiénicas, puede ser un gran vehículo para la transmisión de infecciones y enfermedades. Por lo tanto, confiarse a practicantes no expertos no es en absoluto aconsejable, si queremos cuidar nuestra salud.

Serpiente Tatoo

Miércoles, 8 de octubre de 2008

Quien no sabe reflejar en el trabajo su propia personalidad no puede ser reconocido como artista. En cambio, aquellos que, ayudándose del conocimiento de la técnica, utilizan su propio talento, sobresalen, sin duda alguna, de entre la mayo ría de personas. Son los artistas. A pesar  de que la técnica
del tatuaje tiene de por sí numerosas  limitaciones  expresivas, quien finalmente se decide a visitar el taller de un artista-tatuador debe sentirse afortunado. De este modo, conseguirá seguramente una obra de arte personalizada y singular, una pieza única del taller de ese artista. La relación que se establece entre el tatuador y el tatuado contribuye a romper esa especie de limitación a la que nos acaba mos de referir.
La persona que decide hacerse un tatuaje no es una tela sobre la que pintar o un muro que se debe decorar, sino un ser vivo que pone a disposición del tatuador una parte de su propia piel, y que a menudo escoge dibujos extraídos de un catálogo a partir de los cuales el artista-tatuador no puede expresar su propio estilo. El verdadero artista necesita ideas originales para realizar un trabajo creativo. No acepta de buena gana realizar imitaciones, no se siente satisfecho con sólo reproducir un objeto: ¡quiere crear! Por esta razón, necesita tener una buena relación con su «tela».

Muy buenos dibujantes dedican su empeño y su creatividad a crear temas siempre nuevos y originales para tatuarse, que permiten al ejecutor del tatuaje expresar su capacidad técnica y artística. Mirad, por ejemplo, este espléndido dibujo. Ciertamente, realizarlo en un tatuaje no es nada sencillo pero, en las manos de un tatuador experto, el resultado final… no pecará de falta de originalidad.