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Tatuajes egipcios

Sábado, 6 de junio de 2009

Es el batería de una banda llamada Dead End Drivc, que acaba de grabar una demo. y eso significa que habrá muchos momentos descamisados en el futuro…

Dios Sebek tatuado en la pierna

Jueves, 11 de diciembre de 2008

En la parte de debajo de mi pierna derecha está el dios Sebek, y una escena que representa al dios Anubis. Mi último tatuaje no tiene nada de egipcio: es una cruz medieval, que representa al Sagrado Corazón de Jesús coronado, con sus símbolos asociados. Este tatuaje es muy importante, simbólicamente, por su posición como el más alto de todos mis tatuajes… con lo que aplasta el significado pagano de todos los otros, ya que los tengo para demostrar mi pasión por esa cultura y no mi creencia en sus dioses.  En mi espalda voy a representar la coronación de Ramsés II, dejándole al que me la haga una mayor libertad artística en el uso de los colores. Me lo hará Serge, y espero pasar largas y buenas horas con él.
A la gente que empieza a tatuarse yo le aconsejaría que fuese más personal, y que eligiese temas más importantes para ellos que los que se hallan en los libros de flash de los tatuadores. Es una elección que hay que hacer con mucho cuidado. Y el tatua-dor está para aconsejarle a uno, colaborar, y decorarle el cuerpo de un modo armonioso con elecciones hermosas, bien realizadas y con higiene. A mí, el tatuaje me cambió la vida para mejor, y ahora me encanta enseñar mis bellos trabajos. El 31 de mayo del año 2002, recibí el sacramento de la confirmación: antes de regresar a la abadía, y convertirme en un monje, contraté una larga estancia de tres semanas en un magnífico circuito por todos los lugares de Egipto que tan bien conocía por mis libros. Pero ningún libro, ninguna foto, ninguna película puede mostrar la ilimitada belleza del arte egipcio del tiempo de los faraones.

Brazaletes Egipcios bien tatuados

Jueves, 11 de diciembre de 2008

Los brazaletes de mis brazos fueron hechos por Tin-Tin en París, y los siguió Luc, que en ese tiempo trabajaba con él. Luc también me tatuó en el estómago una muy bella escena de adoración del dios del Sol, y otros tres tatuajes en mis brazos.
En mi mano izquierda se hallan las Fuentes de Horus, y en la derecha está la diosa Mout (la reina de la Feminidad), que está representada por un buitre, un animal que se suponía que daba su vida para proteger a sus crías, y el dios Amon Ra.
Por ese tiempo me hice monje benedictino, pero problemas de salud me obligaron a abandonar la comunidad monástica. En el año 2000 me aposenté en Tolón, en donde enfermé de cáncer. Tras una larga y dolorosa cura mejoré. Cuando perdí el cabello por la quimioterapia, hice que Serge, de Tolón, me tatuase el cráneo. Es un hombre simple, con una verdadera habilidad para su arte.
Empezamos tatuando, en la parte superior trasera de mi cráneo, una estela, la de Horus, que en antiguo egipcio jeroglífico quiere decir “curado”. Y a ambos lados de la estela llevo el ojo “oudjat”, que es un símbolo protector. La mitología nos dice que a Horus le arrancó ese ojo el dios maligno Seth, pero le fue repuesto por Thot. Aún hoy, el ojo oudjat es usado como amuleto de protección.

Tinta egipcia, relato de un aficionado

Jueves, 11 de diciembre de 2008

Descubrí el tatuaje y el piercing a principios de los años noventa, cuando aún era un tabú en mi Francia natal. Fue en un club nocturno de Londres, “Them”, que era un buen lugar para descubrir el arte corporal y aprender que el piercing no es mutilarse, y que el tatuaje puede ser todo un arte.
En lo que se refiere a mi pasión por Egipto, hay que retroceder a 1986, cuando leí la novela Sinuhé el Egipcio. En ella, uno descubre una hermosa historia de amor y la civilización egipcia de mediados del nuevo imperio de los faraones (de 1580 al 1085 a. J. C). La práctica de la medicina, las profesiones y la vida cotidiana del pueblo egipcio están muy bien descritas, y eso me llevó a leer más libros de historia. Los periodos que más me fascinan son el Viejo Imperio, con la construcción de las primeras pirámides. Pero también me interesa el Nuevo Imperio, hasta Ramsés III.
Me hice mi primer tatuaje en 1994, el que llevo en el pecho. Está sacado de un bajorrelieve de la tumba de Seti I, el padre de Ramsés II. La escena muestra a Seti con el dios Osiris (señor de la Eternidad) en verde, lo que representa el florecimiento de la Naturaleza, así como a uno de mis favoritos, el dios Horus, que tiene la cabeza de un halcón y lleva una doble corona. Tras Osiris está la diosa Hathor, la amada de Horus.